Sostenibilidad: una hoja de ruta clara y ambiciosa

Evaluación externa de impactos ASG

En el sector agroalimentario llevamos años escuchando hablar de sostenibilidad. Es un término que ha ganado protagonismo en discursos, estrategias y campañas, pero que en muchos casos sigue careciendo de una definición práctica y coherente. ¿Qué significa realmente ser una empresa sostenible? ¿Cómo se traduce en la gestión diaria, en la forma de gobernar y en la relación con el entorno? En Grupo La Caña hemos querido responder a estas preguntas de forma rigurosa y honesta, y por eso hemos dado un paso determinante: someter nuestra organización a un diagnóstico externo de sostenibilidad.

En Grupo La Caña, hemos dado un paso decisivo en nuestra estrategia empresarial al someternos a una evaluación externa de impactos ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) de la mano de la consultora especializada SGS. Esta acción no ha sido un mero trámite, sino una muestra firme de nuestro compromiso con la sostenibilidad real y medible, basada en datos y con visión de futuro.

Antes de hablar de proyectos sostenibles o acciones responsables, necesitábamos saber con precisión dónde estamos, cuáles son nuestros retos y cómo debemos adaptarnos para avanzar. Por eso, esta evaluación se ha convertido en una herramienta clave: nos ofrece una radiografía clara de nuestras fortalezas y áreas de mejora, y traza una hoja de ruta coherente y alineada con los principios de sostenibilidad más exigentes.

Gracias a esta evaluación, basada en metodologías reconocidas como el Future-Fit Benchmark y la tipología de Dyllick & Muff, hemos sido clasificados en el nivel de “Madurez”, lo que indica que ya tenemos integrada la sostenibilidad en nuestra estrategia, pero también nos anima a seguir evolucionando.

Nos enorgullece comprobar que destacamos en aspectos sociales como la creación de empleo local, las buenas condiciones laborales, nuestras múltiples certificaciones de calidad y el cálculo de la huella de carbono. Pero también asumimos con responsabilidad las áreas donde debemos mejorar: establecer un seguimiento más sistemático de nuestros indicadores clave, profundizar en la gestión ambiental (como la huella hídrica) y reforzar nuestras políticas de compras sostenibles.

Por ello, hemos definido un plan de acción claro y ambicioso. En el ámbito ambiental, nos marcamos objetivos de reducción del consumo energético e hídrico, así como la disminución del uso de envases plásticos. En el plano social, reforzaremos la evaluación periódica del desempeño y mejoraremos la comunicación interna. Y en gobernanza, avanzaremos en la integración de indicadores ASG en nuestras herramientas de gestión, además de alinear nuestra estrategia con la nueva directiva europea CSRD.

Todo ello está profundamente conectado con nuestro compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en áreas como la igualdad de género, el trabajo decente, la producción responsable y la acción climática.

Desde Grupo La Caña, avanzamos con determinación hacia un modelo de sostenibilidad 3.0. Este diagnóstico no es un punto de llegada, sino el inicio de una transformación consciente, transparente y con impacto. Nuestro compromiso con la sostenibilidad es firme, real y, sobre todo, parte esencial de lo que somos y del futuro que queremos construir.

 

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