La historia de un agricultor comprometido con el campo y con su familia
Jesús Manuel, natural de Ítrabo, aunque con fuertes raíces en Vélez, donde conoció a su esposa, María del Carmen. Nuestro agricultor cuenta con 52 años y una vida entera vinculada al campo. Tras finalizar el servicio militar y completar la Educación Secundaria Obligatoria, su trayectoria profesional ha estado marcada por el esfuerzo, la constancia y una profunda vocación agrícola.
Desde muy pequeño, con apenas siete u ocho años, comenzó a trabajar en el campo junto a sus padres. Aunque su padre era funcionario del ayuntamiento y su madre ama de casa, la familia contaba con una pequeña finca de viñas destinadas a la producción de vino para consumo propio, además de algunos almendros. Una explotación modesta, pero representativa de las familias agricultoras de generaciones anteriores.
Familia, valores y futuro
Es padre de dos hijos, Pablo y Jesús, a quienes considera el eje central de su vida. Jesús, con 25 años, reside actualmente en Granada y se encuentra finalizando su doctorado en el ámbito de la investigación, concretamente en el estudio de distintos tipos de cáncer, una vocación que le apasiona y en la que ha encontrado su propósito profesional.

Pablo, de 24 años, muestra un gran interés por todo lo relacionado con la agricultura y el trabajo en semilleros. Para fomentar su bienestar y desarrollo personal, su padre le ha habilitado un pequeño huerto donde puede dedicarse a lo que más le gusta, encontrar tranquilidad y desarrollar su creatividad. Pablo ve en su padre un referente y ejemplo a seguir.
El campo como forma de vida
Tras años trabajando como jornalero, desempeñando labores en distintos cultivos como tomate o lechuga, una oportunidad familiar permitió dar el paso hacia la producción propia. Gracias a una inversión inicial, adquirieron una finca y comenzaron cultivando tomate cherry, para posteriormente centrarse en el pepino.
Su relación con Grupo La Caña se inició en 2014, comenzando con el cultivo de cherry, alternando posteriormente con pepino y otros cultivos. Más adelante adquirió una finca en Vélez, donde cultivó pepino y caniles, aunque finalmente decidió concentrar su producción en una sola ubicación, valorando la eficiencia, el clima y la rentabilidad. Actualmente, el tomate cherry es su cultivo principal, al considerarlo un cultivo seguro y adaptado a su ciclo anual de producción.
La antigüedad y características de su invernadero también han influido en las decisiones productivas, ya que su estructura limita la diversificación de cultivos.

Experiencia, inquietud y compromiso social
A lo largo de su vida, ha trabajado en múltiples sectores: construcción, jardinería, molinos de aceite o recolección de patatas. Se define como una persona inquieta, con interés por conocer las cosas desde dentro y comprender su funcionamiento.
Esa inquietud lo llevó a desempeñar el cargo de concejal de Medio Ambiente y Participación Ciudadana en Vélez, dentro del Partido Socialista. Una experiencia que valora muy positivamente, ya que le permitió conocer de primera mano la realidad del territorio, escuchar a los agricultores y comprender los retos medioambientales desde una perspectiva institucional. Aunque exigente en dedicación y tiempo, reconoce que fue una etapa enriquecedora tanto a nivel personal como profesional.
Desconectar para seguir avanzando
Para él, el equilibrio es fundamental. Cuando surgen dificultades en el campo o necesita reflexionar, encuentra en la bicicleta una vía de desconexión y bienestar. Compartir estas salidas con su hijo Jesús le ayuda a despejar la mente, reducir el estrés y afrontar los retos con una mirada renovada.

