La industria alimentaria es una de las ramas más importantes de la economía nacional y de la Unión Europea en general, y desempeña un papel fundamental en el procesamiento de materias primas agrícolas y en el suministro de alimentos. Aunque hace unos años esta industria se consideraba como un sector con escasa innovación, hoy día, son cada vez más las empresas agroalimentarias que apuestan en la investigación y desarrollo de nuevos productos que les permita destacar y satisfacer las expectativas de los consumidores actuales. En este sentido, los alimentos funcionales desempeñan un papel destacado en la industria alimentaria, con una gran demanda derivada del aumento constante de la esperanza de vida y el mayor conocimiento de la sociedad de la relación dieta-bienestar junto con el deseo de alcanzar una buena salud y evitar riesgos de padecer ciertas enfermedades. Como consecuencia de este creciente interés, la industria alimentaria y la comunidad científica colaboran para incrementar el desarrollo de productos con diferentes ingredientes, formatos, texturas, etc., que aporten un efecto beneficioso en la salud.

En este caso, Grupo La Caña, es conocedor del potencial efecto beneficioso que tienen las frutas y vegetales sobre la salud humana, debido a la gran cantidad de compuestos bioactivos que contienen. Estos compuestos son definidos como esenciales y no esenciales que ocurren en la naturaleza, que son parte de la cadena alimentaria y que pueden tener un efecto en la salud humana. De hecho, este efecto ya era conocido desde la antigüedad en muchas culturas donde se utilizaban las plantas como herramienta para la curación de diferentes problemas de salud.  Es por ello, que la población está cada vez más interesada en las propiedades funcionales de las plantas, y por tanto, el desarrollo de nuevos alimentos a partir de matrices alimentarias como las frutas o vegetales, es muy demandado por los consumidores.

Por todos estos motivos, Grupo La Caña apuesta por la innovación y la creación de nuevos alimentos funcionales a partir de sus matrices vegetales y colabora con grupos de investigación como la Universidad de Granada y Centros Tecnológicos como el CIDAF, localizado en el Parque Tecnológico de la Salud (Granada).  Un ejemplo de colaboración con este fin se encuadra en el proyecto denominado “AVOCEMTUM” otorgado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). El objetivo principal de este proyecto ha sido el diseño y desarrollo de guacamoles funcionales con propiedades saludables para el consumidor, mediante la incorporación de ingredientes (antioxidantes, fibra) o mediante la disminución del contenido en grasas. De esta manera a su vez, se consigue una revaloración de coproductos generados durante el procesado del aguacate de la Costa Tropical.

En definitiva, la innovación y creación de nuevos alimentos funcionales supone hoy día un importantísimo factor a tener en cuenta en la industria agroalimentaria, en tanto en cuanto el mercado actual se dirige hacia lo “sano” “natural” “nutritivo” y “fácil”.