En el corazón del departamento de expediciones de Eurocastell late una historia de superación, dedicación y profesionalidad: la de Eugenia Rodríguez Jiménez. A sus 57 años, Eugenia es mucho más que una trabajadora con una trayectoria consolidada dentro de Grupo La Caña; es un referente humano y profesional cuya experiencia y actitud positiva han dejado huella en cada paso de su recorrido.

Nacida en Motril, en el barrio de San Antonio, Eugenia ha sido siempre una mujer inquieta y comprometida. Comenzó a trabajar desde muy joven cuidando niños mientras cursaba estudios de Administración y Finanzas en el IES La Zafra. Su vocación por el arte la llevó también al baile flamenco, disciplina que no solo practicó desde los 10 años, sino que también enseñó con pasión por toda la comarca, llegando a abrir su propia academia en Almerimar (Almería). Esta capacidad de adaptación y emprendimiento la llevó incluso a impartir clases de teoría en una autoescuela, y más tarde, junto a su marido, gestionó una empresa de transportes, completando su formación con el título de operadora de transporte nacional e internacional.

El destino profesional de Eugenia dio un giro en 2001, cuando comenzó su andadura en Grupo La Caña. Su primer puesto fue como manipuladora en Miguel García Sánchez, pero pronto su valía la condujo al equipo de trazabilidad y posteriormente a recepción en Eurocastell. Fue en esta última etapa donde comenzó a especializarse en la gestión documental de exportaciones, sentando las bases de su actual papel en el departamento de expediciones.

Hoy, Eugenia es una figura clave en lo que internamente se denomina el área de «salidas», el punto final de una compleja cadena de trabajo que comienza con la labor de los comerciales y culmina con la coordinación entre almacén, operadores de transporte y conductores. Su tarea es tan precisa como esencial: asegurar que los pedidos estén listos, que la documentación sea exacta y que toda la operativa fluya de forma eficiente. “Nuestro trabajo tiene que facilitar el de los demás y garantizar que la carga se realice sin contratiempos”, explica con naturalidad.

     

Con más de dos décadas de experiencia en la empresa, Eugenia ha sido testigo de la evolución tecnológica y organizativa de Eurocastell. Recuerda con cariño los inicios, cuando todo se apuntaba a mano en cuadernos y el compañerismo se reforzaba con los bizcochos de chocolate que traía a la oficina. Para ella, Eurocastell es como su segunda casa, un lugar donde ha crecido profesional y personalmente, y donde cada día sigue encontrando satisfacción en el trato humano.

Sus compañeros la describen como una persona amable, luchadora, con una actitud siempre positiva. Eugenia representa los valores de Grupo La Caña: compromiso, cercanía y profesionalidad. Su trayectoria es ejemplo e inspiración para quienes creen que el trabajo bien hecho, la pasión por lo que se hace y el trato humano siguen siendo los pilares del éxito.

Gracias, Eugenia, por ser parte esencial de esta gran familia.

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