La revolución del bioplástico

En la sociedad actual, la tendencia natural por cuidar de nuestro medio ambiente, nos ha llevado a modificar nuestros hábitos de consumo en busca de recursos que dañen lo menos posible nuestro entorno. Así, el uso del plástico como material recurrente para el envasado de frutas y hortalizas, ha evolucionando hacia materiales como el revolucionario bioplástico.

Los plásticos convencionales son polímeros de alto peso molecular que se sintetizan a partir de derivados químicos del petróleo (petroquímicos). Su uso está extendido a nivel mundial en numerosos sectores industriales debido a su gran versatilidad y bajo coste. Sin embargo, su alta durabilidad en los ecosistemas y la emisión de gases de efecto invernadero que produce su fabricación, hace que estos plásticos permanezcan en el medio durante siglos sin desintegrarse y hoy en día, amenazan la salud de nuestros océanos y capa de ozono.

La necesidad de dar con una solución, ha impulsado en las últimas décadas a la búsqueda de alternativas más ecológicas a estos plásticos, como son los bioplásticos.

Pero… ¿qué es un bioplástico?

Los bioplásticos son polímeros complejos compuestos por un rango muy amplio de materiales con diferentes propiedades y aplicaciones. Según European Bioplastics un material plástico se define como bioplástico si es de base biológica, biodegradable o contiene ambas propiedades.

Existen 3 grupos de bioplásticos, cada uno con sus características particulares:

1. De origen biológico total o parcial y no biodegradables: como el polietileno (PE), tereftalato de polietileno (PET), poliamidas (PA) y poliuretanos (PUR). Este grupo de bioplásticos, aunque no sean biodegradables constituyen hoy en día un 56% de las capacidades de producción globales de bioplásticos. (Figura 1)

2. De origen biológico y biodegradables: como el ácido poliláctico (PLA), polihidroxialcanoatos (PHA), polibutileno succinato (PBS) y mezclas de almidón. En este grupo están los principales protagonistas de este crecimiento en el campo de plástico biodegradables con base orgánica. Alcanzando un 43% de la capacidad de producción global de bioplásticos. (Figura 2). Destacan:

– PLAs

Las capacidades de producción de PLA también van a crecer un 50% en 2022 comparado con 2017. Es un material muy versátil, que contiene excelentes propiedades de barrera y está disponible en alto rendimiento y constituyen un excelente remplazo para poliestirenos (PS), polipropileno (PP), y acrylonitrilo butadieno estireno (ABS) en la mayoría de las aplicaciones para las que se demanda.

– PHA.

Los PHAs son una familia importante de biopolímeros que ha estado en continuo desarrollo y ha entrado en el mercado a escala comercial, con una capacidad de producción estimada a triplicarse los próximos 5 años. Estos poliésteres son 100% de base biológica, biodegradables y presentan un amplio abanico de propiedades físicas y mecánicas dependiendo de su composición química final.

3. Plásticos basados en residuos fósiles y biodegradables: como el PBAT (polybutylene adipate terephthalate), que podría ser parcialmente producido en el futuro.

Actualmente, los bioplásticos representan alrededor de un 1% de las 320 millones de toneladas de plástico producidas anualmente a nivel mundial. Pero este mercado está continuamente creciendo. De acuerdo a los últimos estudios de mercado recopilados por European Bioplástics, la producción pasará de 2,05 millones de toneladas en 2017 a 2,44 millones de toneladas en 2022.

Como se puede observar en la Figura 1, la mayor parte de la producción de bioplásticos está destinada a envases. Si a esa cifra le sumamos la producción dedicada a la agricultura, el número asciende a un 63% en cuanto a los sectores en los que Grupo La Caña centra su actividad.

Tendencias en Grupo La Caña

El plástico está presente en numerosos procesos llevados a cabo en nuestro sector, desde los plásticos de las coberturas de los invernaderos y los mantillos para su protección, hasta el envasado de los productos listos para su venta.

En las líneas de producción de los almacenes de confección, se usa el plástico para el retractilado del pepino, el flowpado de tarrinas, envases de distintos fomatos como vasos, tarrinas triangulares y tarrinas cuadradas, entre otros.

El extendido uso del plástico para la producción en el sector que nos ocupa, nos hace apostar decididamente por el I+D+i como vía para encontrar alternativas. Desde Grupo La Caña estamos trabajando en colaboración con universidades y centros tecnológicos, en la revalorización de subproductos hortofrutícolas procedentes de la actividad agrícola y en la utilización de envases alternativos.

En los próximos cinco años se augura un crecimiento exponencial del bioplástico en los mercados y nuestra empresa, ya está inmersa en nuevas líneas de trabajo para obtener bioplásticos respetuosos con el medio ambiente, contribuyendo así al desarrollo de una economía circular y una agricultura sostenible.

Daniel Cardona

Dpto. de I+D+i

By |2019-01-10T18:25:16+00:00enero 10th, 2019|Categories: blog I+D|0 Comments

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